Tres están desaparecidas, y tres más murieron
Forman parte de un proyecto de repoblación en Los Tuxtlas, impulsado por la UNAM
Amaranta Rivas
Xalapa
De las siete guacamayas que se habían extraviado en San Andrés Tuxtla, se encontraron tres muertas, se localizó una y aún se busca otras tres, informó el secretario de Desarrollo y Medio Ambiente (Sedema), Víctor Alvarado Martínez.
El funcionario indicó que parte del reporte que dio Patricia Escalante, que es la investigadora y encargada del proyecto de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), indica que se trabaja para localizar el resto de las aves.
“Nos informó de la desaparición de tres guacamayas y la ubicación de tres más que han sido encontradas lamentablemente muertas; una de ellas apareció flotando en la comunidad El Porvenir, municipio de Catemaco”.
Explicó que son varios los factores que pueden provocar la muerte de estas especies, pues tienen muchos depredadores, tanto aéreos como terrestres, además de que las condiciones del clima son otro factor a considerar.
Mencionó que dos guacamayas fueron encontradas en predios aledaños a la zona de San Andrés Tuxtla, lugar en donde fueron liberadas.
“Una de ellas se encontró bajo un esquema de agotamiento, es algo natural porque estamos hablando que tienen lo que se denomina una impronta, que es como una costumbre, un hábito que desarrolló en el cautiverio y a través del cual pueden ser sometidas a un estrés a la hora en que se liberan”.
Destacó la importancia del acompañamiento técnico y académico por parte de los especialistas en este proyecto: “Esta guacamaya llegó en un estado de debilitamiento por condiciones naturales; no se pueden adecuar a las condiciones de vida silvestre”.
La tercera se encontró muerta a causa de la depredación, porque existen enemigos naturales que pueden atacarlas.
“Las otras tres, todavía estamos en la búsqueda junto con la que se encontró en la parte de San Andrés Tuxtla, son las siete guacamayas; las otras tres, estamos en vías de hacer los recorridos de reconocimiento junto con Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, Semarnat y Profepa, para ayudar a este proyecto”.
Recordó que hay otras 23 guacamayas que están bajo vigilancia y en buenas condiciones; se encuentran ubicadas y están siendo monitoreadas a través del esquema de la UNAM.
Alvarado Martínez señaló que es la primera liberación, pues se ha mantenido en pausa la segunda liberación de otras 20 guacamayas, precisamente para definir la estrategia “que nos lleve a disminuir las amenazas sobre este segundo grupo. El proyecto es a 10 años y la misma UNAM ha definido poder liberar 500 guacamayas en este tiempo”.